Junto a quienes sirven: así acompaña RTM Colombia a las víctimas del terremoto y los incendios
En Cali, el Pastor Fabio no ha dejado de cocinar. Todos los días, junto a su familia y a su equipo, prepara ollas de comida caliente para los voluntarios y las familias que hoy duermen en carpas, a pocos metros de lo que antes fueron sus casas. Ese aroma de almuerzo recién hecho es, para muchos, la única señal de normalidad en medio de la destrucción. Hace más de dos semanas, un terremoto de magnitud 7.4 sacudió el occidente y suroccidente de Colombia. Y como si una tragedia no fuera suficiente, el país enfrenta ahora un segundo golpe: incendios forestales que ya han consumido más de 30.000 hectáreas en al menos 28 municipios, alimentados por una ola de calor extrema y sequías que no dan tregua.
Terremoto, por un lado. Fuego por el otro. Y en medio, miles de familias que no saben a cuál de las dos crisis responder primero.
Las cifras oficiales duelen: 331 personas fallecidas, más de 4.400 heridas, 240 desaparecidas. Casi 190.000 familias afectadas. Más de 33.000 viviendas destruidas por completo. Y algo que ningún número logra capturar del todo: desde el sismo se han sentido más de 300 réplicas, incluida una nueva de magnitud 5.1. Cada temblor vuelve a poner en alerta a personas que ya no recuerdan qué es descansar sin miedo. Detrás de cada cifra hay un rostro, una historia, una noche sin dormir. Pero hay otra historia que las noticias no siempre cuentan: la de miles de colombianos que, en lugar de paralizarse, decidieron actuar. La Confederación Evangélica de Colombia (CEDECOL) recorre los departamentos más golpeados, acompañando a los líderes locales y entregando ayuda material —un recorrido que RTM Colombia respalda difundiendo cada iniciativa a través de sus emisoras aliadas y canales digitales—. Templos que antes eran solo lugares de reunión hoy son centros de acopio, comedores improvisados y espacios de contención emocional. Y en medio del dolor, hay algo que muchos reciben como un signo de gracia: hasta ahora, ningún pastor ha perdido la vida en esta tragedia. Porque lo que más se necesita hoy no es solo comida ni un techo temporal. Es alguien que diga "no estás solo" y lo demuestre con acciones.
Una alianza que sostiene esperanza
En RTM Colombia no solo contamos esta historia: la acompañamos. Trabajamos codo a codo con el Pastor Fabio, con CEDECOL y con las iglesias locales, amplificando su labor a través de nuestras emisoras radiales aliadas, nuestro canal de streaming, YouTube y redes sociales. Cada programa, cada publicación y cada palabra de aliento que compartimos nace de esa alianza: ellos sirven en el terreno, nosotros llevamos su voz —y la voz de esperanza— a quienes más lo necesitan.
¿Qué puedes hacer hoy? Si estás en la zona afectada: sintoniza nuestra programación en transmundial.co o escríbenos por WhatsApp al (+57) 304 411 8020 o en nuestras redes sociales @RTMColombia. Alguien de nuestro equipo puede orar contigo y acompañarte. Si estás lejos, pero quieres ayudar: comparte este mensaje. Muchas veces la ayuda no llega porque nadie sabía qué hacía falta. Y si puedes, ora. No como un gesto simbólico, sino como la comunidad de fe lo ha hecho estas dos semanas: con manos que también sirven arroz, reparten agua y sostienen a quien llora. Si hoy estás viviendo esta doble emergencia —si perdiste tu casa, si no puedes dormir por el miedo a otra réplica, si sientes que ya no te quedan fuerzas— queremos decirte que: no estás solo, y esta no es la última palabra sobre tu historia.
El Pastor Fabio sigue cocinando. Nosotros seguimos comunicando. Y juntos, seguimos creyendo que ni el fuego ni la tierra tienen la última palabra.
